Noche no te vayas
Era de dos amantes con un destino
tan vinculado y adverso que ambos tuvieron la desdicha de compartir sus vidas con una persona distinta.
Itaki y Ricardo engañaron a sus parejas durante meses, solo podían verse en las
noches y siempre iban al mismo lugar, un hotel llamado Las sombras. La espera
de los amantes para ir nuevamente a Las sombras, tocarse y decirse lo que con
esfuerzo habían soportado era dolorosa, decidieron no seguir más sus horarios y
verse el tiempo que su trabajo y su familia se los permitieran sin distinguir
entre días o minutos.
Los celos coincidieron una noche
en el pensamiento de la respectiva pareja de los amantes, les preguntaron,
reclamaron y acusaron de su infidelidad, finalmente los corrieron de sus
hogares. Los amantes sin sentir remordimiento, esa misma noche, se pusieron en
contacto y fueron a cenar tacos al pastor mientras se contaban lo que sus parejas
les habían dicho, después de comer rentaron una habitación en Las sombras y cuando
se cansaron de hacer el amor, Itaki abrazó a Ricardo, le dijo que prefería
estar muerta a encontrarse separada de él, Ricardo le respondió que sentía lo
mismo, lo deliberaron un momento y decidieron suicidarse para poder estar siempre
juntos sin lastimar a terceros, amarraron sus cinturones en una pieza del techo
que supusieron firme para aguantar el peso de dos personas, se amarraron los
cinturones en el cuello y mientras contaban el tiempo para empujar la silla
donde ambos estaban parados, Itaki comenzó a llorar, le preguntó a Ricardo qué
pasaría si estando muertos no se pudieran amar más. Ricardo se quitó el
cinturón del cuello, le quitó el cinturón a Itaki y le dijo que no podían
arriesgarse a tal incertidumbre; se entristecieron un momento pero su amor era
tan vigoroso que no demoraron en olvidar su confusión y tristeza, minutos después
iban camino al bar de Las sombras burlándose de lo que había pasado, ambos se
sentaron en la barra, fumaron, se emborracharon y Ricardo interpretó con una
guitarra la canción noche no te vayas de un conocido trío de los
años cincuenta en México.
Los amantes se fueron a dormir
hasta las cinco de la mañana. Itaki se despertó poco tiempo después, vio su
celular y advirtió que su hora de entrada al trabajo ya había pasado, decidió
no ir, se bajó de la cama sin hacer
ruido y fue arreglarse, salió del baño vestida, fresca y sin resaca, despertó a
Ricardo, le dijo que fueran a desayunar. Ricardo recogió su ropa del suelo, se
vistió, se tallo la cara con las manos y abrió las cortinas de la habitación
esperando que la luz y el ruido de afuera terminaran con sus ganas de dormir
sin embargo afuera seguía oscuro, le preguntó a Itaki si la hora de su celular
estaba mal y ella le respondió que no, revisó su reloj y advirtió que era
mediodía pero la luna seguía bien arriba y luminosa. Itaki prendió la
televisión y vieron las noticias, la humanidad seguía viviendo en la noche
anterior, solo ellos habían despertado al nuevo día o en este caso nueva noche.
Los amantes salieron del hotel y fueron a cenar comida deliciosa al mismo lugar
en la misma mesa, hicieron el amor en la misma habitación de Las sombras donde
más tarde intentaron matarse nuevamente, bajaron al bar, se emborracharon y se
fueron a dormir así se repitió su noche eternamente y nunca se aburrieron ni se
cansaron de hacer lo mismo todo el tiempo.
Marcovich J
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