domingo, 1 de abril de 2018

noche no te vayas


Noche no te vayas
Era de dos amantes con un destino tan vinculado y adverso que ambos tuvieron la desdicha de  compartir sus vidas con una persona distinta. Itaki y Ricardo engañaron a sus parejas durante meses, solo podían verse en las noches y siempre iban al mismo lugar, un hotel llamado Las sombras. La espera de los amantes para ir nuevamente a Las sombras, tocarse y decirse lo que con esfuerzo habían soportado era dolorosa, decidieron no seguir más sus horarios y verse el tiempo que su trabajo y su familia se los permitieran sin distinguir entre días o minutos.
Los celos coincidieron una noche en el pensamiento de la respectiva pareja de los amantes, les preguntaron, reclamaron y acusaron de su infidelidad, finalmente los corrieron de sus hogares. Los amantes sin sentir remordimiento, esa misma noche, se pusieron en contacto y fueron a cenar tacos al pastor mientras se contaban lo que sus parejas les habían dicho, después de comer rentaron una habitación en Las sombras y cuando se cansaron de hacer el amor, Itaki abrazó a Ricardo, le dijo que prefería estar muerta a encontrarse separada de él, Ricardo le respondió que sentía lo mismo, lo deliberaron un momento y decidieron suicidarse para poder estar siempre juntos sin lastimar a terceros, amarraron sus cinturones en una pieza del techo que supusieron firme para aguantar el peso de dos personas, se amarraron los cinturones en el cuello y mientras contaban el tiempo para empujar la silla donde ambos estaban parados, Itaki comenzó a llorar, le preguntó a Ricardo qué pasaría si estando muertos no se pudieran amar más. Ricardo se quitó el cinturón del cuello, le quitó el cinturón a Itaki y le dijo que no podían arriesgarse a tal incertidumbre; se entristecieron un momento pero su amor era tan vigoroso que no demoraron en olvidar su confusión y tristeza, minutos después iban camino al bar de Las sombras burlándose de lo que había pasado, ambos se sentaron en la barra, fumaron, se emborracharon y Ricardo interpretó con una guitarra la canción noche no te vayas de un conocido trío de los años cincuenta en México.
Los amantes se fueron a dormir hasta las cinco de la mañana. Itaki se despertó poco tiempo después, vio su celular y advirtió que su hora de entrada al trabajo ya había pasado, decidió no ir, se  bajó de la cama sin hacer ruido y fue arreglarse, salió del baño vestida, fresca y sin resaca, despertó a Ricardo, le dijo que fueran a desayunar. Ricardo recogió su ropa del suelo, se vistió, se tallo la cara con las manos y abrió las cortinas de la habitación esperando que la luz y el ruido de afuera terminaran con sus ganas de dormir sin embargo afuera seguía oscuro, le preguntó a Itaki si la hora de su celular estaba mal y ella le respondió que no, revisó su reloj y advirtió que era mediodía pero la luna seguía bien arriba y luminosa. Itaki prendió la televisión y vieron las noticias, la humanidad seguía viviendo en la noche anterior, solo ellos habían despertado al nuevo día o en este caso nueva noche. Los amantes salieron del hotel y fueron a cenar comida deliciosa al mismo lugar en la misma mesa, hicieron el amor en la misma habitación de Las sombras donde más tarde intentaron matarse nuevamente, bajaron al bar, se emborracharon y se fueron a dormir así se repitió su noche eternamente y nunca se aburrieron ni se cansaron de hacer lo mismo todo el tiempo.

Marcovich J   

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